Versión estenográfica de las ponencias del encuentro “Familia y adicciones. Aportes para el debate sobre la marihuana”, convocado por la Comisión de Familia y Desarrollo Humano del Senado de la República.
(Segunda parte y final)
CARMEN FERNÁNDEZ CÁCERES: Muchísimas gracias, de verdad, a Mario Romo por invitarnos. Nos ha invitado dentro de la Red Familia y ahora dentro de la Red de Acción de Ética Política, que me da mucho gusto que haya legisladores en esa red.
Saludo con mucho gusto a la senadora Lisbeth Hernández, muchísimas gracias.
A los senadores que nos acompañan.
A nuestra queridísima amiga, senadora Ivonne Álvarez.
Y es un gusto, de verdad, siempre compartir el micrófono aunque sea un ratito, con el doctor Mondragón.
Como le pusieron de título “Familia y Adicciones: aportaciones para el debate sobre la marihuana”, yo me voy a permitir centrarme en dos asuntos: además de ese asunto del alcohol, que ya está, que lo consumen los jóvenes y como dijo el doctor Mondragón, muy, muy jóvenes y que empiezan desde niños, la edad promedio que menciona esta última encuesta de consumo de drogas en el sector escolar, la edad promedio son 13 años.
Yo les quiero decir que en centros de integración juvenil y también en los centros de atención a las adicciones, estamos recibiendo niños de 10 años, hasta de 8 años, que ya han empezado a consumir no nada más alcohol, obvio tabaco y que han empezado a fumar con marihuana, unos con inhalables, otros con cocaína; la mayoría de los que han probado ilegales ha sido con marihuana.
Y como ya está lo del alcohol y como vimos todos los estragos que comete el alcohol, me acabo de enterar que entre los olvidos que provoca el alcohol: ayer Leonardo Dicaprio olvidó su Oscar en un bar, se le olvidó a Leonardo su Oscar. Sin duda el alcohol sí nos trastoca.
Y bueno, los accidentes y el embarazo adolescente, que también es ya un factor de riesgo de consumo de alcohol y otras drogas que está aumentando en nuestro país, pues ya está, y los jóvenes y los niños como que se inauguran a la edad adulta poniéndose su primera borrachera y luego se siguen; y mientras más jóvenes, más daño les hace.
Y ahora que todas las encuestas nos dicen, por supuesto esta encuesta de estudiantes y los epidemiológicos de Centros de Integración Juvenil, de los Centros de Atención a las Adicciones, del CISVEA, nos van mostrando cómo ha ido aumentando en niños y jóvenes, con ese promedio de 13 años de inicio de consumo, cómo ha ido aumentando el consumo en la marihuana y cómo paulatinamente los jóvenes van supliendo el consumo de tabaco por marihuana.
Seguramente con esa idea que se están creyendo que hace menos daño, que incluso el alcohol, y ya vemos consumos en algunos estados de la República, al menos en los pacientes que atendemos, muy similares al alcohol.
Si ya de por sí están tomando alcohol y en lugar de fumar tabaco fuman marihuana, esto potencia el daño obviamente de desarrollo, pero también el daño en el sentido de los riesgos de accidentes, sin duda el daño hepático, el daño en el nivel del Sistema Nervioso Central, el daño al aprendizaje, a la memoria, el riesgo de psicosis porque están muy chicos bebiendo mucho y además fumando marihuana, y el alcohol ya no lo vamos a quitar.
Yo celebro mucho, al igual que el doctor Mondragón, que realmente los componentes de la planta cannabis se utilicen para uso medicinal y que no se libere el consumo libre realmente de fumar marihuana; porque de por sí con los puros debates ya está aumentando su consumo.
Miren, la misma Encuesta Nacional de Estudiantes nos habla de cómo ha bajado la percepción de riesgo entre niños y jóvenes. El resultado es que ha bajado la percepción de riesgo, que creen realmente que no les daña.
En el 2000 se hablaba, cuando se le preguntaba a niños o jóvenes: “¿Crees que haga daño la marihuana?”, similar a las preguntas que hizo aquí Adriana Cepeda, que de verdad la felicito, es una mujer muy entusiasta que está haciendo prevención. Lo hace con mucho cariño desde que inició este proyecto; es un proyecto de prevención y ahora se ha sumado a este grupo de “Sin mota somos más” y ha tomado también la bandera de informar sobre los daños a la salud que causa la marihuana.
Y cuando se les pregunta a los niños y jóvenes en el año 2000 si creen que causa daño, el 74 por ciento, un poco más, decía que sí.
Para el 2014, ya solamente el 53 por ciento piensa que le hace daño. Ya la verdad es que sigue haciendo daño, no es que no haga daño, sino que los mensajes que han penetrado en los jóvenes son confusos y realmente se lo creen y dicen: “Pues de fumar tabaco a fumar marihuana mejor fumo marihuana porque no me hace daño”. Y eso está afectando muchísimo el desarrollo de esta juventud y, como dijo el doctor Mondragón, el 16 por ciento de ellos se van a volver dependientes.
Y muchos de ellos, miren, en los psiquiátricos están llegando casos que desarrollan psicosis precisamente por esta asociación entre alcohol y marihuana.
Hay mayor riesgo, eso hay que informarlo. Tan sólo en uno de los psiquiátricos, en el Fray Bernardino Alvares 2735 casos llegaron por psicosis durante el 2015, nada más un año.
O sea que realmente el riesgo ahí está y ha bajado esa percepción de riesgo y por lo tanto es sin duda lo que ha llevado al aumento de consumo, como todas las encuestas lo vienen marcando.
Y este asunto de que se decide libremente sin afectar a otros tiene también sus “asegunes”. Hay muchos estudios en el mundo donde se habla de la influencia de los amigos y donde se habla de la influencia del estilo de vida familiar.
Aquí en nuestro país quien nos arroja el dato también es la Encuesta Nacional de Consumo en Estudiantes. Quien más personas han influido para que consuma un joven en primer lugar son sus amigos y son los primeros que lo invitan; y la encuesta nos da el dato tanto en hombres como en mujeres, los que se inician es porque tienen amigos que los han invitado, donde hay una presión de grupo que los lleva a consumir.
Y la segunda fuente que los induce al consumo es el hermano mayor; después el papá.
Casi en todos los estudios, en los estudios de familia que tenemos de los muchísimos casos que vemos al año, lo que vemos es una historia de consumo al menos en tres generaciones.
En las familias consumidoras va a ser más probable que el hijo consuma, que el nieto consuma. Y esto hablo de alcohol, de tabaco, de cualquier otra droga, incluso heroína. Hemos estudiado muchas familias de heroína, que igual el hijo empieza a inyectarse desde muy pequeña edad.
Sin duda el estilo de vida familiar influye en los hermanos y en los hijos y sin duda los amigos influyen en otros amigos para consumir y esto hay que considerarlo también en la toma de decisiones, porque a diferencia de otros derechos que han ganado su legislación hablando del derecho sobre el cuerpo, este derecho no nada más es dañarse al cuerpo.
Realmente hay influencia en amigos, hay influencia en familia, y esto, con las drogas, seguro hay influencia en otros.
Por último quiero decirles que efectivamente los programas de prevención funcionan, sin duda el programa del alcoholímetro ha sido un gran programa, doctor, que ha salvado a muchos y no nada más el de alcoholímetro, el de espacios libres de humo de tabaco, que también ha impulsado el doctor y en la ciudad de México ha sido muy exitosa, muchos de los que no fumamos, además de que nos vemos liberados del humo de otros, tenemos ya la autoridad para decirle a potros no me fumes encima y eso pues ya está cuidando mi salud.
Con la marihuana pues suponemos que cualquier regulación tendría que por lo menos apelar a eso. Este asunto de que los menores de edad se queden sin consumir, pues si no se ha logrado con alcohol y tabaco, se inician a consumir muy jóvenes, pero la prevención funciona en estos programas y también la prevención orientativa hacia padres de familia y hacia los mismos jóvenes, que aumente su percepción de riesgo, funciona.
Están evaluados los programas y sí, al aumentar la percepción de riesgo, es menos probable que un joven se drogue.
Y en ese sentido yo quiero recordar la iniciativa que está en el Senado, que presentó la senadora Ivonne Álvarez, que fuimos testigos el doctor Mondragón y yo, donde justamente lo que está impulsando es la prevención y la atención del tema.
Tenemos que tener un país preparado, un país informado, un país orientado, donde no se confundan los mensajes y ahora me comenta la senadora Lisbeth Hernández que precisamente es algo que quieren volver a impulsar, porque fuimos testigos, doctor, que la mayoría de los senadores estuvieron a favor de hacer un gran programa nacional de prevención y de reforzar los recursos que sean para prevención.
Yo creo que ese es el tema, yo creo que esa es la iniciativa que hay sacar ya sobre la mesa y las otras iniciativas, pues dejarlas hasta que esté de verdad preparado el país.
Muchísimas gracias por invitarnos.
PRESENTADOR: Muchas gracias a la maestra Carmen, qué pena que Leonardo DiCaprio haya dejado el Oscar, tanto que le costó, pero bueno, ni hablar, son estas cosas que pasan.
Ahora le quiero dar la palabra a un experto también que ha estado argumentando con, yo diría, no sólo con fundamento, sino con una gran habilidad, el doctor Mario Alberto Citalán Ángel.
Comentarles que al doctor Citalán nosotros lo conocimos por un debate, por una plática que tuvo con Leo Zuckermann en “La hora de opinar”, en este programa que seguramente algunos de ustedes seguirán y la verdad nos pareció un hombre muy sensato.
Perdón, les voy a pedir, para continuar, por favor doctor, pasa a tomar el micrófono y seguimos con el foro, falta poco para terminar.
Gracias doctor, te damos la bienvenida y te agradecemos.
DOCTOR MARIO ALBERTO CITALÁN ÁNGEL: Qué tal, cómo están, muy buenas noches.
Cómo están el día de hoy. Según yo vi en las encuestas treinta y tantos por ciento estaban bien, 40 muy bien.
Entonces dicen estamos en una percepción de sentirnos bien. Percepción.
También hablaba la maestra Carmen precisamente con respecto a la percepción.
Cómo los seres humanos hacemos que los estímulos nos hagan reaccionar de una manera, nos hagan emocionarnos y por ende nos hagan tomar una conducta o decisiones en la vida.
Los seres humanos somos seres de tipo emocional y todo lo que hacemos en nuestra vida está mediado precisamente por las emociones.
Y las emociones, como vimos maravillosamente bien en esta presentación, está mediada por substancias químicas llamadas neurotransmisores.
Hoy de qué les quiero platicar: bueno, soy muy honrado –antes que otra cosa- por la invitación que me hacen estar el día de hoy, estar con grandes personalidades, estar aquí enfrente para mí es un gran honor.
Yo soy especialista en adicciones desde hace 22 años; me he dedicado precisamente a llevar prevención, a llevar tratamiento, he estado en clínicas, etcétera, etcétera.
Pero lo fundamental es analizar cómo es que ha ido cambiando el consumo de substancias a lo largo del tiempo.
Aquí me voy a remontar a años casi casi prehistóricos, me voy a remontar cuando yo era adolescente, imagínense ustedes:
En esta época, yo recuerdo que cuando tendría unos 15, 16, 17 años había consumidores de drogas, pero el consumidor de droga era el que utilizaba marihuana, el que utilizaba inhalantes y obviamente alcohol; alcohol se ha utilizado siempre y tabaco.
Pero yo recuerdo que muchos de mis compañeros; a mí me encantaba el boli bol, yo jugué 3 años boli bol cuando estuve en la preparatoria, después entré a la carrera de medicina, tronó, ya no pude hacer actividad física hasta que terminé. En fin, no es el caso.
Pero me quedo en esta parte del conjunto de mis compañeros que eran jugadores de boli bol.
Era situación de que llegábamos temprano, empezábamos a jugar, 4, 5 horas, entrenaba. En fin, todo el tiempo jugando y realmente habían pocos consumidores de drogas.
Había uno que era el consumidor de marihuana, y curiosamente cuando se iba a consumir nosotros nos hacíamos como a un ladito y de hecho eran señalados los que consumían una droga.
Los que eran consumidores de marihuana, decían: “aguas, ¿eh? Es marihuano. Aguas, ¿eh?, monea. No te le acerques, te puede hacer algo o te puede ir mal”.
Entonces había una situación como de percepción de que decían: “no, no, no, pues cómo usar una droga. Esto está canijo, ¿no? Cómo es posible que alguien pueda llegar a utilizar una droga”. Había una percepción como de alejamiento ante esta substancia.
Bajo esta óptica por mucho tiempo se consideró que los usuarios de marihuana, que los usuarios de inhalantes, etcétera, pues eran no enfermos, eran viciosos, eran personas nocivas, eran delincuentes, eran gente, como dicen allá afuera, gandallas, gente que habría que tenerle hasta miedo.
Si los veías, agárrate la cartera porque te la van a robar. El celular no porque en aquella época ni existían. Pero bueno, nos agarrábamos la cartera.
Cuando yo tengo la oportunidad de terminar mi carrera de medicina y tengo la fortuna de llegar a Centros de Integración Juvenil, precisamente, que me abrió las puertas en Ciudad Nezahualcóyotl, y me encuentro con el panorama de que el paciente que llega es un paciente que no logro yo entender.
Y no lo logro entender porque tiene una gama de particularidades. Normalmente uno como médico está uno acostumbrado a que el paciente llegue, y me dice: “me duele acá, me duele desde hace tanto tiempo doctor, ayúdeme”.
Y totalmente nos dice toda su serie de datos y síntomas, y si les preguntamos, nos contestan inmediatamente; y es más, les decimos: “pase por favor a la mesa porque lo voy a manosear”, sí, porque lo voy a tocar, lo voy a revisar, y el paciente sube y no objeta en absolutamente nada.
Y le decimos: “va a tomarse esto”, y el paciente qué creen: lo hace. Es más, le caemos bien.
Una de las características es que cuando van a ver al médico, el médico es “wau”, y por consecuencia tenemos un respeto.
Qué pasa cuando yo me enfrento con un paciente usuario de drogas: no me quiere ver, le caigo mal y me va a retar. Y obviamente, no quiere decirme nada.
Imagínense la sensación de: qué hago, cuando yo estaba acostumbrado a que me dijeran todo lo que sentían.
Este fue el primer gran golpe que recibí dentro de mi carrera profesional y entendí que el usuario de drogas es una persona que tiene una amplia gama de situaciones que hay que estarle revisando, que no solamente es una persona que utiliza una substancia tóxica que ocasiona cambios en su sistema nervioso central y que paulatinamente va generando un proceso de adicción, porque su cerebro y sus neurotransmisores se adaptan a la sustancia.
Es una persona que tiene una gama de situaciones alrededor de ella, de situaciones emocionales, de carencias, de fracturas, de dificultad para percibir su vida y su entorno, que vienen de familias que llamamos anteriormente disfuncionales y que ahora llamamos que funcionan, pero que funcionan ahí más o menos; y que de una u otra manera les transfieren información que consideran que es útil, pero que en muchos casos su percepción no les permite que entiendan qué es lo que está sucediendo y encuentren en una sustancia, la aparente calma a muchos de sus problemas.
¿Por qué digo aparente calma y la solución?
En los años 80’s se acuñó un término que es que la persona usuaria de drogas las utiliza como una automedicación. ¿Cómo que una automedicación?
Sí, es curioso, cuando analizamos a la persona usuaria de drogas, tiene ciertas características y que son usuarios de cierta sustancia en particular; generalmente cuando doy cursos y conferencias yo les comento que desgraciadamente nuestros pacientes son metódicos, o sea, le meten a todo. Pero hay en particular alguna sustancia que representa un peso mucho mayor en ellos y que precisamente tiene mucho que ve con su personalidad y con su entorno.
Fíjense que hemos descubierto, bueno, a lo largo del tiempo, por estos 22 años que he atendido pacientes, que por ejemplo, muchos pacientes ansiosos encuentran un buen tranquilizante en el alcohol y la persona cuando toma se vuelve más tranquila, se siente mejor y por consecuencia, cada vez que está nervioso, ¿qué creen que hace?
Consume alcohol. Es como lógica, si a mí me duele la cabeza, ¿qué hago? ¿Voy al médico y me analizo y me reviso qué tengo?
No. Generalmente consumimos un medicamento para quitarme eso. Así fue como se empiezan a acuñar este tipo de situaciones.
Encontramos también, por ejemplo Nora Volkow, del NIDA en una de sus investigaciones, encontró que personas que utilizan tabaco, una gran cantidad de ellos tienen un problema distímico, la distimia es la depresión crónica. Significa que un usuario de tabaco está encontrando dentro del tabaco, una solución a este estado de ánimo bajón, a esta falta de impulso.
Y Nora Volkow recientemente también presentó dentro de una de sus investigaciones y dice que la nicotina no solamente es estimulante, sino también es antidepresiva.
¡Wow!, entonces tenemos sustancias que aparentemente nos hacen sentir mejor por un cierto periodo de tiempo y que van haciendo que la persona cuando las pruebe, se puede enganchar.
Y encontramos que los principales consumos se presentan, desgraciadamente como mencionaba el doctor, la maestra, en edades cada vez más tempranas y eso es angustiante.
Yo tuve la oportunidad de estar en Chihuahua hace aproximadamente 10 años y había un centro de tratamiento para usuarios de drogas, de 8 a 12 años de edad, ¿pero qué creen?
No nada más usaban marihuana, no, también se inyectaban heroína.
Les comenté, cuando yo era adolescente y cómo vi el cambio cuando yo entré a centros de integración, y empecé a ver que eran consumidores de marihuana, inhalantes, alcoholo y tabaco. De repente, muchos sabemos la historia de que la cocaína se detiene en la frontera por algún tiempo en los años 90’s y de repente esa droga ya no brinca a Estados Unidos y se tiene que vender, es un negocio para los vendedores, y de repente se comienza a quedar en nuestro país.
Y se comienzan a distribuir dosis de cocaína a menor precio, ¿cómo logran distribuir dosis de cocaína a menor precio?
Con muchos cortes. Esto es, la mezclan con un montonal de cosas para que se pueda vender en el mercado mexicano a precios más baratos.
Cuando yo era joven, yo recuerdo que una dosis de cocaína era nada más para la gente que tenía muchísimo dinero, era muy cara la dosis de cocaína. Y de repente, en Ciudad Nezahualcóyotl empezamos a ver que podemos encontrar dosis de 100 pesos, de 70 pesos, de 50 pesos y hasta de 30 pesos; ¿y cómo logras esto?
Reduciendo cada vez más precisamente la menor cantidad de cocaína y más cantidad de otro tipo de sustancias, para que haya venta. Y aparte se mezcla con otro tipo de cosas, por ejemplo raticida, en este caso talio, que bloquea las enzimas que degradan a la cocaína, ¿para qué?, para que la cocaína esté más tiempo en el organismo de la persona y porque en consecuencia, esté dando su efecto.
Entre muchísimas cosas más, que bien podría seguir platicando aquí con ustedes. Cuando me pase el tiempo, por favor, córtame, porque yo agarro el micrófono y me sigo.
Drogas: enfermedad de moda. Realmente, el consumo de sustancias ha llevado a lo largo del… bueno, yo considero desde que el hombre está en la tierra. Imaginemos cuando eran cazadores o cuando encontraron por primera vez un fruto, que se estaba fermentando, se lo comieron y dijeron: “Ah, caray”.
Hemos visto en la naturaleza también cómo algunas arañas en particular adquieren algunos tipos de frutos y también tienen los efectos psicoactivos y muchos animales también van y precisamente buscan estos efectos psicoactivos de varias plantas.
El ser humano no está exento de esto, ¿por qué? Porque el ser humano al ser (seriedónico) y encontrar en una sustancia una mejora aparente en un primer momento de esto, de esta sensación agradable, pues dice: “Ah caray, se siente rico, pues lo vuelvo a hacer”.
Pero realmente, ya para aterrizar esto, ¿qué hace que una persona se vuelve adicta?
Pensemos en alguien que prueba por primera vez las drogas más comunes: Alcohol y tabaco.
¿Por qué se hace? Pues generalmente por curiosidad o porque los amigos lo hacen.
¿Pero qué hace que una persona se vuelva adicta?
Aquí voy a pedir que todos ustedes me ayuden y levanten la mano quiénes de los que están aquí en algún momento de su vida se han drogado con alcohol.
Levanten su mano.
“Esperen, Mario, Mario, espérame, ¿dijiste drogado? ¿Mande?”, pues se han emborrachado. “Tomado alcohol, doctor”, ¿quién ha tomado alcohol?
Fíjense, drogarse es la acción de utilizar una droga. Cuando tenemos claro que drogarse es la acción de utilizar una droga pues todos nos hemos drogado con alcohol.
¿Pero por qué drogado? Se oye extraño el término drogado.
¿El alcohol es una droga o no es una droga?
¿Causa efectos psicoactivos?
¿Causa alteraciones físicamente?
¿Causa accidentes, destrucción en la familia, destrucción en el hogar, daño permanente a nivel mental?
¿Es una droga?
¡Exacto!
Cuando hemos utilizado alcohol hemos utilizado una droga, pero cuando se escucha droga, dices: “No, Mario, no, no, no. Yo he tomado. Espérame, yo he tomado, más no he usado una droga”. Esas son las situaciones, los conceptos como suenan en nuestra cabeza.
Todos los que hemos estado aquí o la gran mayoría hemos utilizado alcohol alguna vez en nuestra vida. Ya sea en el Fin de Año, en la celebración de Navidad, en la celebración del bautismo, lo que ustedes gusten y manden, pero no todos los que estamos aquí y que nos hemos expuesto ante una sustancia que es potencialmente adictiva hemos causado adicción, sale.
Todos los que estamos aquí lo hemos probado pero no todos hemos generado adicción.
¿Por qué? Porque no se han dado también las situaciones alrededor de nosotros, estos otros factores externos que pueden hacer que una persona condicione la presencia de una adicción. Que pueden ser desde las situaciones familiares, las situaciones personales, las situaciones sociales.
Y algo que es muy importante y es muy importante destacar hoy día es la comorbilidad psiquiátrica.
Hasta el 70 por ciento de los usuarios de drogas tienen una comorbilidad psiquiátrica.
¿Traducido al español qué significa esto? Alguna enfermedad o una situación mental que coadyuva a que el proceso adictivo permanezca.
Hablamos de depresión; hablamos de ansiedad; hablamos de esquizofrenia; hablamos de bipolaridad, ciclotimia, etcétera, etcétera, etcétera.
Si tomamos en cuenta esto, esta comorbilidad puede ser premórbida, intermórbida o posmórbida. Premórbida, antes de que la persona consuma; intermórbida durante el consumo; posmórbida cuando deja de consumir.
Para el año 2020 se considera que la depresión va a ser la causa número uno de necesidad de atención médica no sólo en nuestro país sino en el mundo.
Tenemos a muchas personas depresivas allí en la calle que tienen la susceptibilidad de utilizar una sustancia, como puede ser alcohol, tabaco o cualquier droga.
Es muy importante mencionar que quienes conducen a los jóvenes, ¿quiénes somos? Los adultos.
Y que muchos de los factores de prevención se tienen que hacer precisamente con adultos, con los padres; que sean sensibilizados con respecto a lo que es esto, pero aún más de lo que es el proceso adictivo, precisamente los procesos de cómo hacer que los jóvenes y los mismos adultos sepan ser felices.
Precisamente estoy haciendo un proyecto con dos actores muy reconocidos, que se llama “Teatro de conciencia emocional”, que es llevar una obra de teatro combinada con una conferencia para que los padres, las personas sean sensibles no sólo en la adicción sino sean sensibles a la violencia, sean sensibles a los trastornos de la conducta alimenticia, entre otras tantas cosas.
Ya me dicen que tengo que cerrar. Muchísimas gracias, realmente muy honrado, señores, muchísimas gracias por permitirme estar aquí.
Red de Acción Política, muchísimas gracias por esta invitación. Realmente estoy sumamente emocionado, sumamente contento y me uno a los que apretaron el botoncito de “muy bien”.
Hoy me siento muy bien y yo espero realmente que esta oportunidad que hemos tenido todos y esta experiencia de vivir nos hagan sentirnos bien, pero no solamente eso sino difundir esto a todas las demás personas para que también se encuentren bien, igual como nos sentimos hoy.
Que Dios los bendiga y muchísimas gracias.
PRESENTADOR: Muchas gracias al doctor y para ir concluyendo, algo importante es que todo esto se debe aterrizar en una propuesta de política pública y de ley y en 10 minutos, todavía con menos tiempo, le vamos a pedir al maestro Eduardo Hernández, que trae un estudio ya muy serio hecho desde hace tiempo, de qué se tendría que cambiar y qué tendría que quedarse como está, en cuanto a la legislación para que esto pueda realmente atender las necesidades que las familias tenemos en este país.
Maestro, el micrófono es tuyo.
MAESTRO EDUARDO HERNÁNDEZ: Mario muchas gracias, comisionado, le agradezco sus palabras; senadora, gracias por la oportunidad.
He participado en las mesas 9, 10 y 11 de la Comisión Bicamaral para la Regulación de la Marihuana y los foros nacionales Salud y prevención, Ética y Derechos Humanos y mi ponencia en el Foro Economía y Aspectos Regulatorios ya está confirmada, de hecho se lleva la primicia está en pantalla.
Quiero compartir la experiencia que he adquirido. Diferentes estudios refieren diferentes porcentajes para desarrollar la adicción a la marihuana, 9, 16 ó más, dependiendo del estudio, porque con porcentajes de THC cada vez más altos, es más adictiva y entre más joven se experimente con ella, la probabilidad de desarrollar dependencia es mayor.
Lo que es un rentable negocio para la venta de marihuana industrializada por empresas como “Monsanto”, a quien se le ha ligado con los intereses económicos de “George Oros” en Estados Unidos y América Latina.
El fallo del 5 de noviembre de la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la nación tomó a todos por sorpresa. Nadie esperaba que otorgara cuatro amparos para el consumo lúdico y recreativo de marihuana, con el argumento de libre desarrollo de la personalidad.
El primer comunicado conjunto con 25 organizaciones fue difundido por la Clínica del Tabaco el 10 de noviembre. Somos una de las cuatro organizaciones fundadoras de “Sin mota somos más” y desde entonces no hemos cejado en el empeño de salvaguardar la salud pública, especialmente la de niños y adolescentes y de advertir a los legisladores sobre la avalancha mediática a favor del consumo de marihuana con fines económicos y políticos.
Les presentaré breves puntos específicos que considero convenientes, sean del conocimiento de legisladores y de la opinión pública, que está en contra de hacer disponible otra sustancia adictiva entre la población, a pesar de lo que digan los promoventes de la legalización de la marihuana.
Empecemos: el doctor Pedro Salazar, director del Instituto de Ciencias Jurídicas de la UNAM, resume la decisión de la Corte argumentando que el derecho al libre desarrollo de la personalidad es inferido, residual y no puede anteponerse a los derechos inalienables de la vida, salud y libertad, que el Estado tiene la obligación de salvaguardar.
Ya lo decía el senador Blázquez, el Estado tiene que hacer su obligación o renunciar.
El libre desarrollo de la personalidad se somete a la adicción de estupefacientes y coactivos y de acuerdo con la declaración de los derechos humanos de la ONU, el libre desarrollo de la personalidad se cumple con educación, no con el consumo de químicos adictivos que degradan las capacidades psicosociales del individuo, su familia y su entorno.
Un fuerte argumento jurídico para no permitir la legalización del consumo de marihuana en México es la contradicción de tesis en la que ha entrado la Corte, cuando particulares se ampararon ante la Ley General para el Control de Tabaco, la Corte negó los amparos con el argumento de que existe el derecho a la salud, no el derecho a fumar tabaco.
Al otorgar amparos para fumar marihuana la Corte ha entrado en controversia de argumentos. Dicha contradicción debería desahogarse antes de iniciar cualquier proceso legislativo para la regulación de los usos de la cannabis.
Una cosa es la planta cannabis, otra marihuana, un término coloquial que se refiere al preparado de hojas, tallos y flores secas de la planta para fumar o consumir con fines de intoxicación, y otra, los cannabinoides que pudieran llegar a tener alguna propiedad terapéutica, que aún falta validar.
Con base en evidencia y que jamás podría administrarse fumado o en recetas de cocina.
Los promoventes emplean los términos cannabis, marihuana y cannabinoides como sofismas para confundir y engañar.
Esos términos no son sinónimos y bajo ninguna circunstancia puede haber iniciativas de ley en términos coloquiales.
Tiene que decir cannabis, cannabinoides, cuáles, para qué y en términos muy claros.
Esta lámina explica en forma simple que de este lado tenemos marihuana fumada en cigarros, pipas. El artículo cuarto de la Constitución evita que esto suceda y entonces tenemos que ampararnos en las leyes superiores del país.
Acá tenemos el tema de los cannabinoides, que podrían tener alguna utilidad terapéutica.
La Ley General de Salud permite su uso por lo que la Ley General de Salud no necesita ninguna modificación.
Si acaso, como dijo el Comisionado, debería de tener más especificidad en los términos.
Pero la Ley General de Salud debe ser salvaguardada a toda costa, en beneficio de la salud de niños y adolescentes.
Los cabilderos exageran que hay cientos de miles de presos por fumar marihuana. En México no hay una fuente oficial y pública de esos datos.
Pero la primera encuesta en centros federales de readaptación social en 2012 del INEGI y del CIDE, refiere: hay 233 mil 277 internos por fuero común y federal, de los cuales el 1.8 por ciento de los internos del fuero federal por delitos contra la salud, están recluidos por consumo de substancias. Eso nos da 865 personas.
Luego, si le hacemos el corte por las que declararon que fueron detenidas por marihuana, que es el 58 por ciento, eso nos da 508 personas en prisión por consumo. Los cabilderos usan la encuesta mal con intención.
Otras modalidades de delitos contra la salud o segundos ilícitos, no me los puedes contar ahí. Ahí están los datos de la encuesta y además el IFAI tendría que corroborarlos, y se lo pedimos a varios legisladores.
En la Mesa 10 incluso tomaron nota del asunto para que tuviéramos esta información de manera fehaciente, porque sí existe.
Inhalar el humo producto de la combustión de materia orgánica: tabaco, marihuana, carbón, provoca daños a la salud. Eso no está a discusión.
Por lo que el argumento de marihuana medicinal es una burla. Así lo definió el Sistema de Marihuana Medicinal de Estados Unidos en 2015, el Director de la DEA, Chuck Rosenberg.
Y un mito, de acuerdo con el Vicepresidente de Asociaciones de Policías de California, King Raymi, que determinó que el 2 por ciento de los usuarios de marihuana medicinal tenían razones legítimas como VIH o cáncer, y el otro 98 por ciento solamente lo utiliza para intoxicarse.
Y como dije ayer en el evento en el que estaba el Comisionado: no queremos eso en México. La opinión pública está en contra, digan lo que digan los promoventes.
Para información con base en el método científico, la Clínica del Tabaco y Editorial Trillas hicieron disponible este libro de los Centros de Integración Juvenil.
El licenciado Fernando Trillas sacrificó la utilidad económica en beneficio de la salud pública.
Ustedes pueden bajar este libro sin costo. Está en la Página del senado/marihuana. También en la página de Trillas y en la de la clínicadeltabaco.org.
Todas nuestras fuentes están disponibles en la página y si las piden al correo contacto@clínicadeltabaco.org, se las mandamos.
Coincido con el Comisionado: es difícil hacer prevención y tratamiento del consumo de substancias con resultados tangibles.
La Clínica del Tabaco ha trabajado desde 2004 programas de intervención con base en evidencia, y con resultados certificados por el notario público 132 del Distrito Federal.
Ha de ser de su conocimiento: el 80 por ciento del personal del IAPA que participó en nuestro programa de 6 pasos para detener el tabaquismo en 2013, al día de hoy sigue sin fumar.
Por lo anteriormente expuesto y fundado, hay que modificar los artículos 234, 237 y 245, como aquí se expone para salvaguardar la Ley General de Salud.
Son tres ejes:
El primer eje: mantener el THC del grupo uno siempre.
Si lo cambiamos del 1 al 3, como dicen algunas iniciativas de ley, lo estaríamos haciendo un bien, como el café. ¡No!
El THC tiene propiedades psicoactivas y no ha demostrado valor terapéutico suficiente, que puede haber, ok.
Entonces, segundo eje: el libre comercio de medicamentos con base en cannabinoides y con lo que dijo el maestro Mikel Arriola en la instalación del Consejo Técnico: con todo el protocolo, porque eso de que me duele la cabeza y me fumo un churro, ¡por el amor de Dios!, ya basta de...
Tercer eje: es cierto, no queremos criminalizar el consumo, amnistía para esas 500 personas y sobre todo, tratamiento con base en evidencia por instituciones reconocidas, públicas o privadas, que les permita reinserción social con pleno respeto a sus derechos humanos.
Esos son los tres ejes y aquí están las iniciativas de ley.
El artículo 237 dice, y puse esta línea con toda intención, porque resulta que ¿saben qué es esta línea?
Es la amapola, es la heroína. Entonces, si tenemos en México la capacidad legislativa para poder tener medicamentos con base en morfina para apaliar el dolor, ¿por qué no con base en alguna otra sustancia?
Lo dijo la senadora Maki Ortiz el día de la instalación del Consejo Técnico. Entonces, bajo ese marco de referencia, lo que estamos haciendo salvaguardando la ley, es lo que es más conveniente para México, a pesar de que los promoventes digan lo contrario.
El artículo 245: se queda el THC en el grupo 1 porque no tiene propiedades terapéuticas reconocidas.
Y luego, el capítulo 30 de los productos farmacéuticos, así es como dice: Prohibido, debe decir kilogramo, el impuesto a la importación y hasta para que vean, un 20 por ciento de impuesto.
Y luego acá, en la exportación, exento. Y no debe decir cannabis indica marihuana, debe decir: “preparados a base de cannabis. Todas las variedades”, porque estamos hablando en términos serios y legislativos.
Propongo a los legisladores: a favor de la salud pública y con base en la metodología aquí expuesta, que trabajemos juntos para que estas iniciativas lleguen al beneficio de la población y que sean una realidad para salvaguardar el derecho a la salud de niños y adolescentes.
Mario, gracias. Eso es lo que había que decir.
PRESENTADOR: Evidentemente se hablaron de algunos temas técnicos, todo va a estar disponible para el trabajo posterior y que se pueda digerir.
Y agradecerte la contundencia, pero además también la brevedad.
Si quieren, para ir concluyendo y antes de que la senadora pase a cerrar este evento, y también agradecerle a la senadora Lisbeth Hernández, que ha sido nuestra anfitriona esta noche, además ella como presidente, de verdad, un gran aplauso para ella, por favor. Preocupada siempre de las mejores causas del país, senadora, en verdad mi reconocimiento de nuevo, mi amistad y cariño, tú lo sabes, y gracias por recibirnos aquí en esta casa de todos, pero al final la casa de ustedes de todos los días.
Si quieren, nada más antes de darte la palabra, Lisbeth, le voy a pedir a Alejandro Landero que pueda, a nombre también de la Red de Acción Ética Política, ofrecernos un muy breve mensaje de cierre, que pueda de alguna manera recoger el rumbo y la situación que como país estamos llevando en estas discusiones, que hay que decir que el debate de la marihuana es uno de otros que estamos dando de qué país queremos y sobre todo qué país queremos dejar a nuestros hijos.
Alejandro, te dejamos el micrófono.
ALEJANDRO LANDERO GUTIÉRREZ: Muy buenas noches, legisladores que nos acompañan el día de hoy.
Saludo a todos los invitados especiales que hoy se encuentran aquí.
La Red de Acción Ética Política ha querido organizar este evento de análisis y reflexión, porque estamos convencidos de que las acciones públicas impactan en el futuro de la sociedad.
Las decisiones que se toman en lugares como este, en el Congreso, repercuten en las personas y en los vínculos que hacen posible la convivencia.
Es válido, por supuesto, tener diferentes puntos de vista en una sociedad, pero lo que no se puede es carecer de un pensamiento riguroso que estudie a fondo las propuestas que emergen en el debate público.
La responsabilidad pública nos demanda evitar seguir las modas dominantes, simplemente porque son modas. La historia del siglo XX muestra cómo muchas sociedades siguieron modas e ideologías que después de mucho sufrimiento, tuvieron que dejar atrás.
Por ello, hoy hemos querido hablar desde la realidad y desde la experiencia. Tenemos que preguntarnos, y para ello fue este Foro, si es lógico el futuro que le estamos ofreciendo a las nuevas generaciones: en México, 25 por ciento de los jóvenes entre 20 y 24 años no estudian ni trabajan; es decir, hemos sido incapaces como sociedad de ofrecerles oportunidades de desarrollo básico a estos jóvenes.
Pareciera, por el trabajo que hacen algunos lobbies, que lo único que se les puede brindar a los jóvenes es aborto y drogas.
¿Realmente es el camino correcto?
¿Realmente es ahí donde debemos concentrar los esfuerzos como sociedad?
Detrás de una aparente neutralidad del Estado que se pudiera sintetizar en el lema “Cada quién su vida”, en realidad hay un proyecto ideológico que hay que desenmascarar.
Un proyecto que busca terminar con todo valor que fomente el sentido de responsabilidad y la creación de vínculos.
Este proyecto ideológico que algunos denominan liberal o progresista confunde el pluralismo con el relativismo; convierte la tolerancia en indiferencia, y sólo reclama derechos sin asumir deberes.
Las diversas organizaciones que estamos hoy aquí creemos que lo verdaderamente progresista no son las adicciones que cancelan el futuro de las personas sino todo aquello que nos permite brindar un porvenir mejor.
Lo verdaderamente libera, si queremos ser liberales, no es dejarnos condicionar por las drogas sino apostar por la salud física, mental y espiritual de la sociedad.
Lo verdaderamente lúdico no es generar dependencias que inhiben la capacidad de pensar, sino todo aquello que permite aumentar las capacidades creativas de los jóvenes.
Creemos que la única estrategia de seguridad efectiva que nos hará derrotar el poder de la violencia no es entregarles a nuestros jóvenes a los narcotraficantes sino construir un tejido social fuerte que inhiba las causas de la inseguridad, de la pobreza y la exclusión.
Ninguna sociedad democrática sostenible se puede construir desde el vacío, desde la carencia de normas, desde la carencia de valores éticos y de virtudes cívicas.
Una cultura que apuesta por el debilitamiento de sus jóvenes simplemente no tiene fuerza ni capacidad de incidir en el futuro.
Estamos en este salón que lleva el nombre del poeta Octavio Paz y vale la pena una cita de él: “Si nuestro mundo quiere recobrar la salud la cura debe ser dual: La regeneración política incluye la resurrección del amor. Ambos, amor y política, dependen del eje que ha sido precisamente este concepto clave y sostén de nuestra civilización, que es la persona”.
Por ello, desde la REP les pedimos a ustedes, legisladores, que sus decisiones se guíen no por modas ideológicas sino siempre pensando en la realidad y en el auténtico bienestar de las personas.
Estamos hoy aquí para dejar a un lado los lugares comunes del debate público y pensar con seriedad sobre el futuro que queremos para nuestros hijos.
Muchas gracias.
PRESENTADOR: Pues bien, para ir concluyendo este evento quiero ahora pedirle a la senadora Lisbeth Hernández que por favor nos haga el honor de estar aquí arriba y dirigirnos unas palabras antes de concluir.
Lisbeth, en verdad, gracias de nuevo.
SENADORA LISBETH HERNÁNDEZ LECONA: Muchas gracias, Mario.
Muy buenas noches. Pues después de este tiempo que hemos pasado reunidos organizaciones civiles-Poder Legislativo, agradezco, doctor Manuel Mondragón, maestra Carmen Fernández, doctor Mario Alberto, al maestro Rodrigo Iván Cortez, al doctor Eduardo Hernández, a mi amigo Mario Romo de RAED.
A mis compañeras senadoras que estuvieron aquí: senadora Ivonne Álvarez, senadora Calderón, senadora Laura Rojas y a la Comisión de Salud.
Sobre todo hacer hincapié que es la primera vez que el Senado tiene la Comisión de Familia y Desarrollo Humano. Esta Comisión que me digna en representar hace su facultad en el artículo 4º constitucional que establece que la ley protege a la familia.
Y es por eso que en el marco del Día Nacional de la Familia, que es el próximo domingo 6 de marzo, que se celebra el primer domingo del mes de marzo como decreto presidencial, qué mejor que hacer conciencia de lo que está sucediendo en la realidad sobre la desintegración familiar, y una de esas causas lo es las adicciones.
Por eso es un tema serio el que podamos abordar, analizar, reflexionar, pero sobre todo evitar todo aquello que atenta contra la salud, todo aquello que lastima al tejido social más importante que es la familia, tenemos que atacarlo y tenemos que también prevenirlo.
Y es por eso que les hago mención que un grupo de compañeras y compañeros senadores, 86 senadores y senadoras, firmamos la Ley para prevenir, para rehabilitar, el tratamiento y la recisión social en materia de adicciones.
Se encuentra en las comisiones para dictaminar y precisamente le decía yo a Carmen, vamos a retomar el tema, aquí está la promovente, la senadora Ivonne Álvarez junto con varias compañeras y compañeros y es un tema que no podemos soslayar.
Los centros de rehabilitación en México no sabemos cuántos son, cómo funcionan ni si están certificados o no. Antes de pensar en una legalización con fines lúdicos o fines recreativos, pensemos en cómo están nuestros jóvenes.
Pensemos si realmente se están rehabilitando, ese es un problema de salud pública y pensemos en cómo lograr una prevención.
Más que un discurso político, el Senado de la República abre sus puertas a la sociedad civil y quiero decirles que todos hemos padecido, yo tuve una compañera en la preparatoria, muy cercana amiga mía, que falleció porque chocó y parece que estaba viendo yo la película de lo que sucedió con mi amiga y que en paz descanse, pero ella tenía un futuro prominente, una abogada y falleció por el alcohol.
Otro familiar cercano por cuestión de marihuana y de drogas y un accidente automovilístico. Entonces, creo que las personas que hemos vivido de cerca eso tenemos la obligación moral de luchar, desde el ámbito de nuestra trinchera, para evitar que haya más muertes, que haya más jóvenes y niños que se queden sin disfrutar de una vida plena a lado de su familia.
Hoy veía la Encuesta Nacional de Satisfacción en el INEGI y dice que las personas encuentran mayor satisfacción dentro de su familia, dentro de sus amistades.
Por eso es que nos interesa fortalecer las relaciones dentro de la familia. Por eso nos interesa que haya comunicación, que haya la parte primordial de la axiología que es el amor y el perdón.
Porque si en una familia podemos encontrar estos satisfactores de bienestar social, podemos vivir en una vida plena, sin necesidad de adicciones.
Así que no me resta más que agradecerles a todas y a todos ustedes por este gran esfuerzo, seguimos colaborando juntos, de la mano, para seguir logrando el verdadero valor de la familia en una vida plena.
Muchas gracias a todos y buenas noches.
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