Senado de la República

COORDINACIÓN DE COMUNICACIÓN SOCIAL

 

EL MURO Y LA RELACIÓN BILATERAL

POSICIONAMIENTO

  

Donald Trump anunció formalmente que su administración empezará a hacer los preparativos necesarios para la construcción de un muro en la frontera que divide a nuestros países. Frente a un argumento impulsivo, es preciso responder con reflexión y calma. La acción es rudimentaria y parece condenada a tener los mismos efectos que muchos otros muros en la historia de la humanidad. China y Berlín, por mencionar dos casos lejanos en el tiempo y el espacio, pero igualmente ineficaces.

El punto a destacar a propósito del muro es la agenda bilateral de México con los Estados Unidos. Para empezar, debemos tener en cuenta que nuestros países comparten la frontera más activa del planeta. Las economías de las localidades que están en los confines de nuestros países se encuentran estrechamente ligadas. Pero incluso cuando miramos a regiones más apartadas de la frontera encontramos con mucha frecuencia amplios lazos que nos unen con alguien o con algo en los Estados Unidos. Desde allá, la situación es semejante. Ciertamente no en la misma medida, dado el tamaño de aquel país. Sin embargo, no es descabellado sostener que desde la óptica estadounidense México es de los países con los que más contacto se tiene. Estos lazos no se rompen con un muro.

Lo mismo ocurre con la economía. Mantenemos alianzas muy estrechas. Aquí la amenaza no sólo es el muro sino también la salida de los Estados Unidos del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. ¿Y qué podemos hacer frente a estas amenazas? En principio, reconocer que frente a la sinrazón hay poco espacio para el diálogo. No por ello debemos rechazarlo siempre que el mismo se produzca con respeto y en condiciones de igualdad. De no darse esas circunstancias, tendremos que levantarnos de la mesa. Preocuparnos, pero no asustarnos. Es evidente que los periodos de cambio siempre generan sensaciones de angustia. Tampoco podemos permanecer en estado latente en espera de alguna respuesta milagrosa. Debemos recordar que un rompimiento como el que pudiera darse no puede ocurrir de la noche a la mañana. Las consecuencias de cambios tan drásticos solamente pueden resolverse en el mediano y el largo plazo.

Hagamos la angustia a un lado y empecemos a ajustar las variables que sí están bajo nuestro control. Si vienen tiempos difíciles, los habremos de enfrentar. No es la primera vez que nos ocurre. Aquí nuestro compromiso con generaciones futuras será que sea, eso sí, la última vez que nos ocurra. Para ello debemos esforzarnos mucho.

Con muro o sin muro, nuestras aspiraciones, nuestros sueños y nuestros problemas están acá.

Bajo este argumento, la cancelación de la programada visita del Presidente de México a Estados Unidos sería no sólo un acto en defensa de la dignidad nacional, sino también una jugada de coherencia política: no se puede negociar nada con quien ha decidido dar un manotazo al tablero de la relación bilateral.

No vamos a discutir quién pagará el ominoso muro. Decimos NO al muro, porque representa un acto hostil y porque no resolverá absolutamente ningún problema fronterizo común. El muro es una necesidad de la propaganda de Trump, y nada más.

 

Sen. Dolores Padierna Luna

Vicecoordinadora del Grupo Parlamentario del PRD